Política editorial
Todo lo que sigue se aplica antes de publicar; no se promete después.
Originalidad
Escribimos; no copiamos. Cada informe pasa una comprobación automática que mide la secuencia más larga de palabras que coincide literalmente con el material de origen, y todo lo que supera el límite se reescribe antes de salir. Los nombres propios y los títulos oficiales siempre coincidirán — no tienen sinónimo —, pero no se copian frases ni se reordenan.
Atribución
Un dato se atribuye al organismo que lo emitió: el ministerio que lo anunció, la autoridad que lo registró, la organización que alertó de él. La agencia que difundió la noticia no es su fuente.
Fechas
La fecha de un informe aquí es el momento en que lo publicamos, no cuándo ocurrió el hecho ni cuándo lo movió una agencia. Cuándo ocurrió se indica dentro del texto siempre que importa.
La incertidumbre, en su sitio
Lo que no sabemos se dice donde corresponde: «según el ministerio», «no ha habido respuesta». Una frase dentro del informe, no una advertencia añadida al final.
Imágenes
Imágenes de archivo con licencias abiertas, que muestran el lugar o el contexto y no el suceso, y así se indica con claridad al pie de cada una, con el autor de la fotografía y la licencia.
Firmas
Cada sección la firma una mesa de redacción permanente, no el nombre de una persona. No atribuimos a esos nombres credenciales, presencia sobre el terreno ni experiencia, y figuran como lo que son en la página de mesas.