30 palestinos detenidos en una jornada de redadas en Cisjordania, entre ellos un periodista y una médica
La Sociedad de Presos Palestinos contabilizó el miércoles detenciones en cinco gobernaciones y cifra en unos 9.400 los palestinos que Israel mantiene presos, un tercio de ellos sin cargos.

La Sociedad de Presos Palestinos informó de que 30 palestinos fueron detenidos el miércoles durante redadas del ejército israelí en toda la Cisjordania ocupada, que alcanzaron las gobernaciones de Hebrón y Belén, en el sur, Nablus, en el norte, y Tulkarem y Qalqilya, en el noroeste. Señaló que se registraron viviendas, se dañaron propiedades y que algunos de los detenidos fueron interrogados dentro de sus casas antes de ser trasladados.
Entre ellos había un periodista, capturado durante una incursión en la calle Al-Saff, en el centro de Belén, y una médica detenida en su casa de Ramala. Fuentes locales informaron de que el ministro palestino para los Asuntos de Jerusalén fue detenido en su domicilio de Silwan, al sur de la mezquita de Al-Aqsa, en la Jerusalén ocupada.
Las detenciones se repartieron por distintos puntos en lugar de concentrarse en uno solo. Cinco hombres fueron detenidos en la localidad de Azzun y uno en Hableh, ambas cerca de Qalqilya; dos hermanos en la zona de Beita y otros dos en Koroum Ashour, cerca de Nablus; dos vecinos de Tulkarem; y otros en el campo de refugiados de Qalandia y en la aldea de Beit Duqqu, al noroeste de Jerusalén.
Las redadas causaron trastornos más allá de las detenciones. Se impuso un toque de queda en ath-Thaheriya, al sur de Hebrón, donde varios vehículos resultaron dañados, y se lanzaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras en Madama, al sur de Nablus, y en Tuqu', al este de Belén. Un joven de 28 años fue agredido en la zona de Ras al-Ein, en Nablus, y otro hombre fue golpeado en la Jerusalén ocupada.
Los colonos actuaron en esas mismas horas: soltaron ganado en tierras de Shu'ab al-Batem, en Masafer Yatta, al sur de Hebrón, cortaron carreteras en al-Maniya, al este de Belén, y apuntaron con haces láser a viviendas en Beit Furik, al este de Nablus. No se difundió ninguna versión israelí de las operaciones de la jornada.
Lo que da peso al recuento de un solo día es el total al que se suma. La sociedad cifra en unos 9.400 los palestinos presos en Israel, entre ellos 94 mujeres, más de 350 niños, 3.244 personas en detención administrativa sin cargos ni juicio y 1.320 clasificadas como combatientes ilegales. Afirmó que la detención de periodistas busca acallar los relatos de lo que ocurre en el territorio.
Para las familias, la aritmética es más simple y más lenta. Las órdenes de detención administrativa son renovables, de modo que una familia incluida entre los 30 del miércoles puede esperar meses sin un cargo al que responder ni una fecha con la que organizarse, y la redada que se llevó a una médica de una clínica o a un reportero de la calle deja al barrio sin un servicio del que dependía.