La mujer del vídeo de la cárcel de Damon está presa sin cargos
Su familia reconoció a Hanaa Tahaineh, de 49 años, por lo mucho que había adelgazado. Tiene sarna y no recibe tratamiento, dice su marido, y fue detenida una semana antes de que él saliera.

Una de las palestinas filmadas dentro de la cárcel de Damon en las imágenes que el ministro israelí de Seguridad Nacional difundió el fin de semana es Hanaa Tahaineh, de 49 años, natural de Silat al-Harithiya, cerca de Jenin, según su familia. Está en detención administrativa, la forma renovable de encarcelamiento que no conlleva cargos ni juicio, y tiene seis hijos, el mayor de 24 años y el menor de 10.
Su marido, Sharif Tahaineh, cuenta que la familia llevaba tiempo esperando ver el vídeo y que la reconoció de inmediato en cuanto empezó a circular. Lo que les impresionó fue lo mucho que había adelgazado. Junto a ella aparece otra presa, Yasmin Shaaban, y es Shaaban a quien se oye exponerle al ministro las condiciones de la sección.
Hanaa sufre reumatismo y migrañas, y desde entonces ha contraído sarna, según su marido. En la última visita de su abogado se había untado la piel con pasta de dientes para aliviar el picor, sin que le hubieran dado ningún tratamiento.
Él mismo salió en libertad el 8 de junio, tras 22 meses en cárceles israelíes, y esperaba encontrarla en casa al salir. La habían detenido una semana antes. “Allí no hay vida, no hay lo más básico”, dice de la prisión que acababa de dejar. “Siento su sufrimiento en lo más hondo.”
A través del abogado, dice, ella relató lo que el ministro les había dicho a las mujeres de la zona de Jenin al pasar: “Digan a Jenin que las cárceles han ido de mal en peor”. Su marido interpreta la difusión de las imágenes como un intento de humillar a las mujeres que aparecen en ellas.
A medida que el vídeo se difundía, activistas internacionales y pacifistas israelíes se concentraron frente a Damon en una vigilia por las mujeres presas allí y contra las condiciones que describía el ministro.
La secuencia merece señalarse por sí sola. Las visitas familiares a las palestinas presas en cárceles israelíes se han recortado, así que lo que esta casa sabe de una mujer encarcelada sin cargos le llega a través de su abogado, con semanas de diferencia, y, esta semana, a través de un vídeo grabado por el ministro que dirige el lugar donde está recluida. Fue la propia cámara del Estado la que le contó a una familia de Silat al-Harithiya lo que un verano en Damon le había hecho a una de las suyas.