Nuevo proyecto por los derechos de mujeres con discapacidad en Aida
La Asociación Al-Noor lanza una iniciativa de cuatro años con socios de la ONU para apoyar a mujeres y niñas con discapacidad marginadas en los campos de refugiados de Belén.

La Asociación Al-Noor para Personas con Discapacidad puso en marcha un nuevo proyecto en el campo de refugiados de Aida. La iniciativa busca reforzar la protección, la resiliencia y los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad marginadas. Se desarrolla en cooperación con ONU Mujeres y el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para Eliminar la Violencia contra la Mujer.
Ru'a Abu Odeh, directora de la Asociación Al-Noor, señaló que el proyecto se extenderá durante cuatro años. Titulado «Fortalecimiento de la protección, la resiliencia y los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad en el campo de refugiados de Aida», está financiado por el Fondo de ONU Mujeres. El programa atiende a niños con discapacidad y a mujeres de toda la gobernación de Belén.
El proyecto se centra en la participación comunitaria, los servicios inclusivos, el liderazgo y la salud mental. También hace hincapié en la seguridad y la protección dentro de campos de refugiados como Aida, Al-Azza y Dheisheh. Abu Odeh apuntó que el programa complementa los esfuerzos que ya realiza el Ministerio palestino de Desarrollo Social, sin duplicarlos.
La UNRWA actúa como principal organización paraguas de esta iniciativa. El doctor Walid al-Khatib, coordinador del proyecto, subrayó la importancia de la protección infantil. Explicó que la exposición al maltrato afecta a la conducta de los niños y a sus perspectivas de futuro. La detección temprana permite intervenciones sanitarias, médicas y legales a tiempo cuando resultan necesarias.
El empoderamiento de los niños mediante enfoques educativos modernos basados en habilidades para la vida es un componente clave. Ello refuerza la confianza en sí mismos a la vez que desarrolla capacidades prácticas. Algunos casos pueden requerir la intervención de la policía o de la Unidad de Protección de la Familia. Así se garantiza que los menores reciban el apoyo necesario para evitar secuelas psicológicas o de salud a largo plazo.
Mohammed al-Jaafari, de la gobernación de Belén, celebró el proyecto por considerarlo vital para los grupos marginados. Hala Muhaysin, madre originaria de Za'atara, elogió a la asociación por ofrecer sesiones de apoyo psicológico. Afirmó que esas sesiones aumentaron su confianza en sí misma y la ayudaron a cuidar mejor de sus hijos. Los organizadores esperan aumentar la concienciación comunitaria y ofrecer mayores oportunidades a los beneficiarios.