Un dron mata a tres hombres de una misma familia en al-Qarara
Dos hermanos y su primo murieron frente a su casa, al norte de Khan Younis, en una jornada que fuentes médicas cifraron en cinco muertos en toda la Franja de Gaza.

Tres hombres de una misma familia murieron el viernes cuando un dron israelí atacó cerca del cruce de al-Matahin, en al-Qarara, al norte de Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, informaron fuentes médicas. Sus cuerpos fueron trasladados al hospital principal de Khan Younis.
Uno de los fallecidos fue identificado como Taysir Fayez Lafi Abdeen, de 28 años. Los otros dos tenían 42: Lafi Fayez Lafi Abdeen y Abdul-Hamid Mohammad Abdeen. Testigos señalaron que dos de los tres eran hermanos y el tercero su primo, y que todos fueron alcanzados frente a su casa.
Fuentes médicas cifraron en cinco el balance del viernes en todo el territorio. Un hombre murió por un dron que impactó en una tienda que albergaba a desplazados en al-Mashahera, al este de la ciudad de Gaza, y otro murió en un ataque contra el barrio de Sabra, al suroeste de la ciudad, según la defensa civil.
Un hombre resultó herido de gravedad moderada al este de Deir al-Balah por disparos de un vehículo militar israelí, según una fuente hospitalaria de la zona, y a lo largo del día se registraron fuegos de artillería, de tanques y de la marina en distintos puntos de toda la Franja.
Lo que distingue a al-Qarara de la mayoría de los días de esta lista es que las tres muertes se concentran en un mismo hogar. Bajo la tregua, las víctimas han caído por lo general de una en una, a un ritmo que deja sola a cada familia que pierde a alguien. Aquí una familia extensa perdió a tres hombres adultos en el mismo segundo, junto a la casa en la que vivían, y quienes dependían de los tres se quedaron sin sustento a la vez.
El ataque se produjo además once días después de que el presidente estadounidense Donald Trump dijera públicamente, en una entrevista de televisión el 17 de agosto, que Israel no debía llevar a cabo ataques en Gaza, y afirmara que Hamás había aceptado entregar sus armas en el marco del plan respaldado por Estados Unidos. Los ataques registrados el viernes muestran lo que esa intervención ha cambiado sobre el terreno: nada mensurable. Más de 1.300 personas han muerto desde que el alto el fuego entró en vigor en octubre, según el recuento del ministerio de Salud.