Gaza: las familias exigen la verdad sobre sus desaparecidos
Madres se concentran ante la oficina del CICR en el Día Internacional de las Desapariciones Forzadas y reclaman acción mundial.

Madres y familias palestinas se concentraron ante la oficina del Comité Internacional de la Cruz Roja, en el oeste de la ciudad de Gaza. Exigieron respuestas sobre sus familiares desaparecidos durante un acto por el Día Internacional de las Desapariciones Forzadas. Los organizadores subrayaron que cada persona desaparecida tiene un nombre y unos derechos que el mundo no puede olvidar.
La concentración, titulada «Los desaparecidos no son números», fue organizada por la Red de ONG Palestinas. Los participantes portaban carteles con las consignas «Dónde están nuestros hijos» y «El silencio es un crimen». Activistas de derechos humanos se sumaron a las familias para recordar que conocer la suerte de los seres queridos es un derecho fundamental del derecho internacional humanitario.
Mohammad Saleh, coordinador general de la Red de ONG Palestinas, describió la agonía de la incertidumbre. Afirmó que la muerte permite el duelo, mientras que la desaparición deja a las familias suspendidas entre la esperanza y el miedo. Saleh subrayó que esa incertidumbre prolongada constituye otra forma de sufrimiento humano severo para quienes quedan atrás.
Las cifras citadas por el Centro Al-Mezan para los Derechos Humanos indican que unos 9.500 palestinos siguen sin ser localizados desde octubre de 2023. Bissan Abu Jiyab, madre del adolescente desaparecido Karim, relató su dolor diario. Señaló que no saber si su hijo está vivo o enterrado genera un tormento único que se renueva cada día que pasa.
Saleh pidió a las Naciones Unidas que sitúen a los palestinos desaparecidos en el centro de los futuros acuerdos. Instó a la Cruz Roja a reforzar su labor de búsqueda y a apoyar las capacidades forenses en Gaza. Las autoridades deben entregar listas completas de detenidos y permitir que los equipos busquen restos para establecer debidamente las identidades.
Noha al-Aqra afirmó que la desaparición forzada es una herida que sangra y se renueva a diario. Reclamó medidas concretas de las instituciones internacionales, más allá de las meras declaraciones de solidaridad. Las madres insistieron en ser tratadas como socias esenciales de las investigaciones para que sus hijos nunca queden reducidos a simples números en un registro.