Un comandante de Hamás muerto en Gaza, redadas en Cisjordania
Farah Hamed murió en un ataque israelí mientras las fuerzas irrumpían en Tuqu y disparaban cerca del campo de Jabalia.
Hamás anunció la muerte del alto comandante Farah Hamed tras un ataque aéreo israelí en la ciudad de Gaza el miércoles. El miembro de las Brigadas al-Qassam murió en la zona de Sheikh Ajlin, una pérdida significativa para el consejo militar del grupo en los territorios ocupados.
Medios palestinos informaron de que Hamed murió a causa de intensos bombardeos sobre la calle Al-Rashid. Ese punto se encuentra al suroeste de la ciudad de Gaza, donde se desarrollan intensas operaciones de combate. El ataque apuntó a un cargo de alto rango dentro de la estructura de mando del grupo armado.
Hamed era originario de Silwad, una localidad situada al este de Ramallah, en Cisjordania. Había sido deportado a la Franja de Gaza tras su excarcelación en 2011. Aquella liberación formó parte del acuerdo de intercambio de prisioneros por el soldado israelí secuestrado Gilad Shalit.
En el norte de Gaza, helicópteros militares israelíes abrieron fuego en la madrugada del jueves cerca del campo de refugiados de Jabalia. La agencia de noticias palestina Wafa informó del incidente y subrayó la continua presión aérea sobre zonas densamente pobladas. Los disparos se produjeron pocas horas después de confirmarse la muerte del comandante.
Mientras tanto, las fuerzas israelíes irrumpieron en la localidad de Tuqu, al sureste de Belén, poco después de la medianoche. Los soldados instalaron un puesto de control militar en el centro del pueblo, lo que desató enfrentamientos inmediatos con jóvenes palestinos. La incursión alteró la vida cotidiana y generó tensión entre los vecinos.
Los militares persiguieron a jóvenes por las calles del barrio y dispararon granadas aturdidoras para dispersar a la multitud. Durante la operación detuvieron a un vecino de veinticuatro años y lo trasladaron a un lugar desconocido. El arresto se suma a la creciente preocupación por las detenciones arbitrarias en la zona.
Las fuerzas también registraron los alrededores de viviendas palestinas antes de retirarse. La operación duró unas dos horas y terminó cuando los soldados se dirigieron hacia la entrada occidental de Tuqu. Wafa informó de que la incursión causó gran angustia, sin mencionar más víctimas.
Estos hechos reflejan la escalada de la violencia tanto en Gaza como en Cisjordania. La muerte de un comandante clave, junto a las incursiones nocturnas, muestra el amplio alcance de las operaciones militares actuales. Los residentes afrontan amenazas continuas por los ataques aéreos, las incursiones terrestres y las detenciones arbitrarias.