Israel ordena cerrar el consulado británico en Jerusalén Este
La medida llega tras las sanciones británicas a los productos de los asentamientos y las acusaciones de limpieza étnica contra los palestinos en el territorio ocupado de Cisjordania.

Israel anunció el martes que cerrará el consulado británico en Jerusalén Este ocupada. La medida constituye una respuesta directa a la reciente decisión del Reino Unido de imponer sanciones comerciales a los productos procedentes de los asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada.
El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, compareció ante la prensa para explicar las nuevas medidas. Afirmó que el paquete incluye la expulsión de los representantes británicos del International Gaza Support Center en Kiryat Gat. Además, Israel pondrá fin a las actividades británicas destinadas a entrenar a las fuerzas de la Autoridad Palestina en Cisjordania.
El Gobierno israelí declaró también la prohibición de entrada a doce cargos electos y ciudadanos británicos. La lista de vetados incluye a los parlamentarios Jeremy Corbyn, Zarah Sultana, Naz Shah, Diane Abbott, Hannah Spencer, Carla Denyer, Sian Berry, Ellie Chowns, John McDonnell, Richard Burgon y Adrian Ramsay. Fahad Ansari figura igualmente en ella.
La radiotelevisión pública israelí KAN informó el miércoles de que el consulado recibió un plazo de treinta días para cerrar. Una vez vencido ese plazo, los diplomáticos británicos destinados en la misión perderán oficialmente su acreditación. El calendario se fijó poco después del primer anuncio del ministro Saar.
El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, había anunciado previamente el veto comercial en la Cámara de los Comunes. Citó como principal justificación la existencia de una limpieza étnica de palestinos perpetrada por colonos terroristas israelíes. El Reino Unido sancionó además a empresas que facilitan la expansión de los asentamientos y a ocupantes extremistas.
Miliband añadió que Reino Unido rechazará nuevas licencias de exportación de armas para material que contribuya de forma sustancial a la ocupación. El Gobierno mantendrá la suspensión de treinta licencias vigentes. Estas tensiones diplomáticas se producen en medio de los planes israelíes de construir mil doscientas nuevas viviendas en el territorio ocupado.
Las cifras palestinas indican que el Gobierno de Netanyahu ha aprobado ciento cuatro nuevos asentamientos ilegales desde finales de 2022. Además, se han establecido ciento sesenta puestos agrícolas en Cisjordania. La comunidad internacional considera ilegales todos esos asentamientos conforme al derecho internacional, una postura que Israel rechaza de forma sistemática pese a la condena generalizada.