Israel amplía asentamiento cerca de Jerusalén
La medida confisca tierras palestinas para fusionar puestos avanzados, buscando dividir Cisjordania y aislar Jerusalén.

El gobierno israelí anunció la confiscación de 1.522 dunams de las tierras de Abu Dis el 4 de septiembre. Esta decisión declara la zona propiedad estatal y fusiona un puesto avanzado ilegal con un asentamiento. El momento coincide con nuevas sanciones del Reino Unido y declaraciones conjuntas de doce naciones sobre restricciones comerciales a los asentamientos.
Las tierras confiscadas incluyen Keidar Sur, que se adjuntará a Mishmar Yehuda. Esta transformación convierte un puesto avanzado ilegal en una extensión de una ciudad planificada. La ubicación se sitúa entre los bloques de Gush Etzion y Ma’ale Adumim. Estratégicamente, se encuentra en el nodo que separa las partes norte y sur de Cisjordania.
Esta expansión se alinea con planes más amplios para dividir el territorio en dos. Encaja con el proyecto E-1, que busca fragmentar aún más la tierra. La iniciativa E-1 pretende rodear Jerusalén con asentamientos. Esta estrategia aísla la ciudad del resto de Cisjordania mientras expande el control hacia el centro-sur.
El anuncio siguió a una declaración conjunta de los ministros de Asuntos Exteriores de doce países. Estas naciones declararon su intención de restringir el comercio con asentamientos considerados ilegales. Pasos anteriores incluyeron demarcaciones fronterizas en febrero de 2024 y confiscaciones adicionales de tierras en diciembre de 2025. El ministro de Finanzas Bezalel Smotrich celebró movimientos anteriores como parte del impulso actual de los asentamientos.
Peace Now informa que la primera fase implica la construcción de 3.600 viviendas. La segunda fase planea 10.000 unidades más para poblaciones ultraortodoxas. El experto Khalil Tafakji señala que esto extiende la presencia de los asentamientos hasta el borde del valle del Jordán. Bloquea el acceso palestino a los pastos y aumenta el aislamiento de Jerusalén.
Btselem describe esto como parte de un proyecto de eliminación que desmantela la vida palestina. El informe destaca la violencia, las restricciones de movimiento y la toma territorial. Desde finales de 2022, se han aprobado más de 103 asentamientos. Este enfoque sistemático socava la existencia palestina mediante la marginación y la fragmentación, haciendo imposible la contigüidad territorial para una futura soberanía.