La policía israelí vuelve a entrar en el centro de Qalandia
La agencia de la ONU para los refugiados cifra en más de 5 millones de dólares el equipamiento en juego en un recinto que se preparaba para recibir a 340 estudiantes la próxima semana.

La policía israelí volvió a entrar el domingo en el centro de formación profesional que la agencia de la ONU para los refugiados tiene en Qalandia, al norte de Jerusalén ocupada, informó la Gobernación de Jerusalén. Su comunicado fue breve y no detalló qué hicieron los agentes una vez dentro.
La nueva entrada se produjo apenas dos días después de una retirada. Las fuerzas israelíes habían desalojado al personal del complejo el martes y lo mantuvieron bajo su control hasta el viernes, y lo que dejaron atrás, según la Gobernación, incluye cámaras instaladas dentro de los edificios y figuras con apariencia de soldados colocadas en algunas de las salas. Las obras municipales en el recinto continuaron durante ambas fases.
Roland Friedrich, que dirige los asuntos de la agencia en la Cisjordania ocupada, cifró en más de 5 millones de dólares el valor de lo que hay dentro. El complejo alberga decenas de talleres de formación práctica, además de aulas, dormitorios, oficinas y las herramientas y la maquinaria con las que se enseñan los oficios, buena parte de ello pagado por la agencia y por donantes extranjeros en los últimos años. Parte de ese trabajo estaba sin terminar cuando las fuerzas de seguridad, personal municipal y un cargo electo israelí entraron el 25 de agosto, dijo, en lo que calificó de entrada «forzada e ilegal», y cuando parecieron marcharse el 28 de agosto dejaron daños e indicios de que se habían llevado bienes.
Lo que el calendario hace con todo esto es lo que los comunicados no explican. Friedrich dijo que el centro se estaba preparando para el inicio del curso y que debía recibir la próxima semana a 340 estudiantes procedentes de campamentos de toda la Cisjordania ocupada; esa misma cifra es la de quienes pasan cada año por su formación profesional gratuita.
Qalandia es el último edificio de envergadura que la agencia sigue gestionando en Jerusalén Este ocupada. Las autoridades israelíes han cerrado allí seis de sus escuelas y dos de sus centros de salud, y su sede en Sheikh Jarrah fue tomada y después demolida en gran parte.
Una retirada que se revierte a los dos días no es un final, y el curso escolar es la vara con la que se mide. Las clases empiezan dentro de una semana en aulas que ahora tienen cámaras y equipos que nadie ha contado desde que se fueron las fuerzas. Cada nueva entrada cuesta días que un curso escolar no devuelve, sea cual sea el desenlace sobre quién tiene la escritura del terreno.