Polonia convoca al embajador de Israel por el caso archivado
Varsovia afirma que la fiscalía de Przemysl lleva una causa propia y ha pedido a Israel que entregue pruebas. Australia convocó el jueves al embajador israelí y Canadá calificó el cierre de inaceptable.
Polonia ha convocado al embajador de Israel después de que las autoridades israelíes cerraran el procedimiento por los ataques de abril de 2024 contra un convoy de World Central Kitchen en el centro de Gaza, en los que murieron siete trabajadores de la organización. Uno de ellos, Damian Sobol, era un voluntario de la ciudad polaca de Przemysl.
El Ministerio de Asuntos Exteriores polaco se declaró «muy decepcionado» al conocer el archivo de la causa y señaló que Varsovia ya había trasladado a Israel su opinión sobre el modo en que se había tramitado el expediente. En Przemysl sigue abierta una investigación aparte, cuyos fiscales han pedido a la parte israelí que entregue pruebas.
El viceministro de Exteriores, Ignacy Niemczycki, dijo que el cierre no se esperaba. «Consideramos que es una decisión sorprendente», declaró el viernes a la radio pública, y añadió que el uso de la fuerza debe ser proporcionado y que su uso indebido «debería tener consecuencias». Polonia espera recibir más explicaciones, agregó.
Australia convocó el jueves al embajador de Israel en Canberra. Lalzawmi Frankcom, australiana que trabajaba para la organización, se encontraba entre los muertos en el mismo ataque.
La ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, calificó de inaceptable la decisión de no abrir una investigación penal y recordó que ya se habían detectado fallos graves en la ejecución del ataque. Ottawa espera que se respete el derecho internacional humanitario, dijo, y seguirá exigiendo una explicación completa de lo ocurrido y justicia para los siete trabajadores y sus familias. Jacob Flickinger, canadiense, fue uno de los fallecidos.
Lo que mantiene vivo el caso en tres capitales es que el convoy hizo todo lo que se pide a las organizaciones humanitarias. Sus vehículos llevaban los distintivos de la organización y su ruta había sido acordada de antemano con el ejército israelí, y aun así fue atacado tres veces seguidas. Cerrado el expediente israelí, la única investigación penal que sigue abierta es la polaca, que pide pruebas a la parte cuya conducta examina.