La Sociedad de Prisioneros Palestinos afirma que Israel ha empezado a construir un pabellón de condenados a muerte con una sala de ejecuciones
Las obras siguen a una ley aprobada en marzo que convierte la pena de muerte en la condena por defecto para los palestinos declarados culpables de matar ante un tribunal militar.

La Sociedad de Prisioneros Palestinos afirmó el miércoles que las autoridades israelíes han iniciado las obras de un pabellón penitenciario reservado a los palestinos condenados a muerte y que los planos incluyen una sala en la que se ejecutarían las sentencias. Pidió a los gobiernos extranjeros que intervengan antes de que el pabellón esté terminado.
Su presidente, Abdullah al-Zaghari, dijo que el paso saca la pena de muerte de los discursos y las leyes y la lleva a una preparación material. Calificó las obras de crimen de lesa humanidad y las situó dentro de una campaña más amplia contra los derechos y las vidas de los presos.
El pabellón se apoya en una ley que la Knéset aprobó en marzo y que permite a los tribunales militares condenar a muerte a los palestinos declarados culpables de matar a israelíes. Al-Zaghari señaló que la ley hace obligatoria esa condena y solo deja al tribunal la posibilidad de rebajarla a cadena perpetua cuando aprecia circunstancias excepcionales.
Medios israelíes informaron el martes de que las obras del primer pabellón de este tipo estaban en marcha y de que incluiría unas instalaciones para las ejecuciones, y atribuyeron la información a la oficina de Itamar Ben-Gvir, el ministro de Seguridad Nacional. Ben-Gvir se grabó a sí mismo en el lugar y dijo que el pabellón y las instalaciones de ejecución empezaban a tomar forma.
Lo que separa una ley de pena de muerte de una ejecución es la administración: un lugar donde retener a los condenados y un lugar donde cumplir la sentencia. Construir ambos es lo que una ley no puede hacer por sí sola, y por eso la Sociedad considera la obra el más grave de los dos hechos. No se ha dado ninguna fecha de finalización, y lo que se sabe del pabellón procede de la propia oficina del ministro y del vídeo que grabó allí, y no del servicio de prisiones.
Más de 9.400 palestinos están recluidos en cárceles israelíes, entre ellos 92 mujeres y más de 370 niños, según organizaciones de derechos humanos palestinas e israelíes, que describen condiciones de tortura, hambre y atención médica denegada. Al-Zaghari dijo que más de 100 presos han muerto bajo custodia por palizas, violencia, desnutrición y enfermedades, y que el silencio de otros Estados es lo que ha permitido que cada nueva medida siga adelante.
Pidió a los gobiernos, a las instituciones internacionales y a los organismos de derechos humanos que actúen antes de que el pabellón entre en funcionamiento.