Gaza Gazette
Derechos humanos

El PCHR documenta decenas de ataques contra la policía de Gaza

El Centro Palestino para los Derechos Humanos afirma que los agentes con funciones civiles conservan su protección legal e informa de la captura, antes del amanecer, de un policía y un trabajador de seguridad en Khan Younis. En la Franja, las familias han creado comités de apoyo al cuerpo.

El PCHR documenta decenas de ataques contra la policía de Gaza

El Centro Palestino para los Derechos Humanos afirmó haber registrado decenas de ataques israelíes contra policías y dependencias policiales en toda la Franja de Gaza, cuyo efecto acumulado vacía por dentro a las instituciones que sostienen el orden cotidiano. El centro expuso esa conclusión en un comunicado en el que condenó el bombardeo, la noche del miércoles, de una sede provisional de la policía municipal en el centro de la ciudad de Gaza.

Señaló que una unidad de las fuerzas especiales israelíes, acompañada de perros militares, entró hacia la 1:45 de la madrugada del miércoles en una zona conocida como el Parque Regional, al suroeste de al-Mawasi, en Khan Younis, al sur de la Franja, y se llevó a dos hombres a un lugar que no precisó. Fueron identificados como Sabri Atwa Shehda Abdel Aal, de 46 años, policía en activo, y Nashet Mustafa Suleiman Za'rab, de 34 años, empleado de una empresa de servicios de seguridad y logística. El ataque en la ciudad de Gaza se produjo horas después.

El centro cifró el balance de ese ataque en 8 efectivos policiales muertos, dos de ellas agentes mujeres, además de una niña que se encontraba en un parque municipal contiguo al edificio, y 18 heridos, algunos de gravedad. Las dotaciones de ambulancias contabilizaron ese día 9 muertos y más de 15 heridos.

Su argumento tiene que ver con lo que dejan tras de sí los ataques. El centro sostuvo que se han intensificado mientras se multiplican las disputas entre familias en varias zonas, con agentes que aún intentan interponerse entre las partes antes de que estalle la violencia. Si se debilita al cuerpo, advirtió, los vecinos pierden la poca seguridad y los pocos servicios a los que todavía pueden acceder, las riñas se resuelven sin ninguna autoridad presente y se extiende la falta de ley.

Los agentes que desempeñan funciones civiles —mantener el orden, organizar la vida corriente de una ciudad— siguen protegidos por el derecho internacional humanitario mientras no participen directamente en las hostilidades, afirmó el centro, y esa es la línea que pide trazar en lugar de tratar a todo el cuerpo como un objetivo. Reclamó que se rindan cuentas por los ataques que ha documentado y que se proteja a los civiles de la Franja.

Sobre el terreno, la respuesta ha sido cerrar filas en torno a la policía. Figuras comunitarias y tribales dijeron que las familias respaldarán a los agentes porque lo que los sustituye es un vacío, y se han formado comités de apoyo junto al cuerpo en barrios y mercados. Rami Kaheel, de 62 años, dijo que la policía es lo que mantiene firme el frente interno e instó a la gente a apoyarla con dinero y no solo con palabras. Ziad al-Dayah, de 53 años, señaló que los agentes siguen presentándose al servicio pese a llevar meses sin cobrar y a haber recibido amenazas de muerte. Comerciantes afirmaron que un policía en la calle es lo que contiene los robos y la especulación en los mercados. El comandante del cuerpo, el general de brigada Jamal Abu Kmeil, fue asesinado en su coche días antes de que fuera alcanzada la sede.