Reino Unido prohíbe productos de asentamientos en Cisjordania
El Reino Unido se suma a Francia y Canadá al restringir el comercio frente a una expansión que amenaza la creación del Estado palestino.

El Reino Unido ha anunciado nuevas medidas económicas dirigidas contra los asentamientos israelíes ilegales en la Cisjordania ocupada. Las medidas incluyen la prohibición de los productos fabricados en esos asentamientos, mientras Israel acelera sus proyectos de expansión. La decisión busca defender la integridad territorial de un futuro Estado palestino en medio de una creciente preocupación internacional.
El Gobierno británico sostiene que la medida forma parte de un impulso internacional más amplio. Francia y Canadá también avanzan hacia la restricción del comercio vinculado a los asentamientos israelíes. El ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, describió la acción como el inicio de un nuevo enfoque para señalar la injusticia y actuar de forma concreta contra las violaciones.
La decisión llega tras la creciente presión de parlamentarios británicos y de organizaciones de derechos humanos. Estas llevan tiempo exigiendo acciones concretas frente a la continua apropiación de tierras palestinas. Aunque las autoridades presentan las medidas como una respuesta significativa, algunos defensores de los derechos humanos sostienen que restringir la actividad ligada a los asentamientos deja intacta buena parte del sistema de ocupación.
El anuncio se produce después de que Israel publicara licitaciones para viviendas del proyecto E1. Ese proyecto ampliaría los asentamientos entre Jerusalén ocupada y Ma’ale Adumim. Miliband advirtió de que E1 atraviesa el corazón de Palestina y amenaza con separar Cisjordania de Jerusalén Oriental, socavando la continuidad territorial.
El ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, ha presentado abiertamente E1 como una forma de impedir la creación del Estado palestino. El impulso colonizador coincide con la escalada de ataques de colonos y el desplazamiento de comunidades palestinas. Los puestos de avanzada informales reciben infraestructuras, mientras la expansión de las redes de asentamientos restringe el acceso palestino a tierras de cultivo y a otros recursos esenciales.
Los ministros israelíes de extrema derecha reaccionaron con enojo a las medidas británicas. Smotrich pidió la expulsión del embajador británico y declaró terminado el Mandato británico. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, exigió represalias e instó a reconocer la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. El embajador de Estados Unidos, Mike Huckabee, advirtió de consecuencias para las empresas británicas en virtud de las leyes antiboicot.