Hasta 3.000 desaparecidos forzados en Gaza, estima un centro
Un estudio de 317 casos documentados rastrea dónde desaparecieron las personas: redadas en viviendas, rutas de desplazamiento, puestos de control y colas para conseguir comida.

El Centro Palestino para las Personas Desaparecidas y Víctimas de Desaparición Forzada calcula que entre 2.500 y 3.000 personas fueron víctimas de desaparición forzada en Gaza a lo largo de la guerra. El centro publicó la cifra el sábado y señaló que se basa en evaluaciones sobre el terreno y no en un recuento cerrado.
La desaparición forzada, según la define Naciones Unidas, es una detención, una privación de libertad o un secuestro ejecutado por autoridades estatales o con su consentimiento, seguido de la negativa a revelar la suerte de la persona. La distinción importa aquí porque Gaza tiene dos poblaciones distintas de personas sin localizar, y el centro las mantuvo separadas: junto a la estimación de desapariciones situó entre 4.000 y 5.000 personas que se cree que siguen bajo edificios derrumbados. El acceso a buena parte del territorio, los riesgos de trabajar allí y la falta de maquinaria han ralentizado la búsqueda.
La estimación se apoya en una muestra documentada de 317 casos, difundida como estudio para coincidir con el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se celebra el domingo. El centro advirtió de que la muestra no debe leerse como representativa de todos los desaparecidos en Gaza, sino solo como una indicación de cómo se han producido las desapariciones.
De los 317 casos, algo más del 95 por ciento —302 personas— eran hombres y 15 mujeres. La muestra incluye 41 niños y 17 personas de 60 años o más. Geográficamente los casos se concentran en el norte —89 en la ciudad de Gaza y 74 en Gaza Norte— frente a 59 en Jan Yunis, 37 en la gobernación central y 32 en Rafah.
Es en las circunstancias donde el estudio aporta lo esencial. El grupo más numeroso, 76 casos, desapareció durante redadas israelíes en viviendas o asedios a bloques residenciales. Pero otras 60 personas se esfumaron haciendo gestiones cotidianas —volver a una casa para comprobar su estado o recoger lo necesario— y 42 en rutas de desplazamiento o en puestos de control militares. Otras 39 fueron vistas por última vez buscando comida o esperando junto a un convoy de ayuda. El asalto o el asedio a instalaciones médicas explica 22 de los casos, y el trabajo periodístico u otras tareas de campo, 10.
El centro vinculó directamente con el hambre los casos relacionados con la comida, al afirmar que la escasez había empujado a civiles hacia lugares que de otro modo habrían evitado, incluidos terrenos bajo control militar israelí. En varios casos, dijo, aviones de vigilancia habían seguido los movimientos de una persona antes de que se perdiera el contacto con ella.
Las restricciones al Comité Internacional de la Cruz Roja y a su capacidad de visitar a los detenidos han ampliado la incertidumbre, según el centro. Cuando una detención no se reconoce y ningún organismo independiente puede verificar quién está preso, una familia no tiene forma de establecer si un pariente está en una celda o en una tumba. Un informe publicado en abril por el Ministerio de Justicia palestino situó por encima de 11.200 el número de personas denunciadas como desaparecidas o víctimas de desaparición forzada desde octubre de 2023, más de 4.700 de ellas mujeres y niños.
El centro pidió un mecanismo internacional independiente que investigue los casos y exija cuentas a los responsables, que se dé a la Cruz Roja acceso a los detenidos y que se revele la suerte de los desaparecidos. Dijo que seguirá documentando casos y actualizando su base de datos, y describió el asunto como una cuestión jurídica y humanitaria, no estadística.
La insistencia en esa categoría no es un tecnicismo. Los restos bajo los escombros se recuperan cuando el equipamiento y el acceso lo permiten, y la cifra baja a medida que avanza el trabajo. Una desaparición solo termina cuando un Estado presenta a la persona o el registro, y mientras no lo haga, nada cambia en la cifra.