EE.UU. designa a Palestine Action organización terrorista
El Tesoro incluyó al grupo de protesta británico ilegalizado junto a Masar Badil, un paso que, según los activistas, podría dejar a sus simpatizantes fuera del sistema financiero y ampliar la vigilancia.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha designado a Palestine Action organización terrorista transnacional e incluyó al grupo de protesta británico en un paquete de sanciones dirigido contra lo que calificó de «redes terroristas violentas de extrema izquierda».
En el mismo anuncio se nombró a otras dos organizaciones. Una es Masar Badil, un movimiento articulado en torno a lo que llama una «vía revolucionaria alternativa» para los derechos palestinos. La otra es un colectivo tecnológico italiano, Autistici/Inventati, al que el Tesoro acusa de suministrar arquitectura y servicios digitales a células antifascistas.
El Tesoro presentó la medida como un complemento de la decisión que el Gobierno británico adoptó en julio del año pasado, cuando ilegalizó a Palestine Action. Esa prohibición está a su vez recurrida y llegará al Tribunal Supremo en noviembre.
Huda Ammori, cofundadora del grupo, describió las sanciones como una capa más añadida sobre la ilegalización y dijo que el alcance del sistema financiero estadounidense en la vida cotidiana de Occidente solo se vuelve visible para la gente cuando se dirige contra ella. Sus simpatizantes están ya en el punto de mira de Washington, afirmó, y pueden esperar una vigilancia más estrecha y un mayor intercambio de información entre ambos gobiernos.
Max Geller, ciudadano estadounidense que perteneció a Palestine Action y ahora vive en Gran Bretaña, dijo que este es «un momento muy aterrador». No sabe si le cerrarán sus cuentas bancarias en Estados Unidos ni si escrutarán sus pagos personales, explicó, y viajar a casa para ver a sus padres ancianos se ha convertido en una perspectiva angustiosa. Este tipo de medidas no suelen aplicarse a ciudadanos estadounidenses, añadió, así que nadie sabe todavía qué significan para alguien en su situación.
Tim Crosland, exabogado del Gobierno y cofundador del grupo de campaña Defend our Juries, dijo que la designación plantea una pregunta sobre las más de 2.700 personas detenidas en Gran Bretaña en virtud del Terrorism Act 2000 por expresar su apoyo a Palestine Action: si también ellas corren el riesgo de perder sus cuentas bancarias. También preguntó si el Gobierno británico entregará sus datos personales a Washington, que no tiene otra forma de obtenerlos.
Hay un precedente cercano. Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para Palestina, fue sancionada por la Administración Trump en julio del año pasado por recomendar que la Corte Penal Internacional procesara a responsables israelíes y a directivos de empresas estadounidenses, y ha dicho que ya no puede realizar operaciones financieras ordinarias.
Días después del anuncio de las sanciones, se supo el viernes que siete personas acusadas de irrumpir y cavar en el complejo de golf de Donald Trump en Turnberry, Escocia, en marzo de 2025, y de pintar con espray «Gaza is not 4 sale» en la casa club, están imputadas por daños dolosos agravados por conexión terrorista. Si se aplica ese agravante podrían enfrentarse a penas de prisión más largas y ser tratadas como terroristas durante décadas después de salir en libertad.