Más de 1.000 violaciones contra beduinos de Cisjordania en agosto
Un grupo de derechos humanos documenta disparos, demoliciones y ataques de colonos que aumentan la presión sobre las comunidades rurales de todo el territorio ocupado.

Las fuerzas israelíes y los colonos cometieron 1.061 violaciones contra comunidades beduinas y aldeas palestinas en Cisjordania ocupada durante el mes de agosto. La Organización Al-Baydar para la Defensa de los Derechos de los Beduinos publicó un informe que detalla estos abusos de gran alcance. Los hechos documentados reflejan una presión creciente sobre los residentes, dirigida contra sus viviendas, sus bienes, sus tierras, sus medios de vida y su libertad de movimiento a lo largo del mes.
La organización registró 222 episodios de disparos en distintas gobernaciones de Cisjordania. De ellos, 198 se produjeron durante incursiones casi diarias en aldeas, localidades y núcleos de población. Los 24 restantes se contabilizaron en puestos de control militares o durante operaciones concretas de detención. Ese uso frecuente de munición real contribuye de forma decisiva al clima general de miedo e inestabilidad que afronta la población local.
Los ataques de colonos se intensificaron de forma notable en ese periodo, con 545 agresiones documentadas por el grupo que realiza el seguimiento. Los incidentes tuvieron como objetivo directo a palestinos, sus viviendas, su ganado y sus tierras de cultivo. El informe también recoge actos de vandalismo, amenazas, hostigamiento y obstrucción del acceso a tierras agrícolas. Esas acciones coordinadas buscan alterar la vida cotidiana y forzar el desplazamiento mediante una intimidación sostenida y violencia física contra familias rurales vulnerables.
Las autoridades documentaron 59 demoliciones de estructuras residenciales junto a 120 casos de destrucción de bienes. Durante agosto se denunciaron además 67 casos de confiscación de propiedades. A ello se suman 48 actividades vinculadas a los asentamientos, entre ellas la creación de nuevos puestos de avanzada y la construcción de carreteras. La organización advirtió de que esa expansión está en el centro de la presión creciente sobre las comunidades beduinas y amenaza su capacidad de permanecer en sus tierras ancestrales.
Un incidente destacado ocurrió el 29 de agosto en Qusra, al sur de Naplusa, donde colonos enmascarados atacaron una vivienda. Testigos afirmaron que las fuerzas israelíes lanzaron gases lacrimógenos al interior de la casa mientras varios palestinos permanecían atrapados dentro. El propietario relató que los soldados esposaron, vendaron los ojos y golpearon a los detenidos antes de dejarlos en libertad. El ejército no detuvo a ningún colono pese al violento asalto contra la familia palestina y sus bienes.