A Gaza le quedan 12 estaciones de oxígeno en funcionamiento y 4 máquinas para llenar cilindros
Un ingeniero del ministerio de Salud pone cifras a una escasez que las organizaciones de derechos humanos advirtieron el fin de semana, y las estaciones que siguen en pie funcionan por encima de la capacidad para la que fueron construidas.
Mazen al-Arayishi, director general de ingeniería y mantenimiento del ministerio de Salud en Gaza, dijo que 12 de las 34 estaciones generadoras de oxígeno de la Franja siguen en servicio y que 22 han quedado fuera de uso, lo que obliga a las restantes a operar por encima de la capacidad para la que fueron construidas mientras se repiten las averías mecánicas.
Sobre el llenado, la cifra que dio es aún más baja: 4 de las 30 máquinas que llenan los cilindros de oxígeno siguen funcionando.
Las dos cifras describen fallos distintos. Una estación produce el gas; una máquina de llenado es lo que lo traslada a los cilindros de los que dependen las salas hospitalarias, los puntos de atención sobre el terreno y los hogares allí donde no hay suministro por tubería. La capacidad en un extremo vale poco sin la del otro, de modo que es el número menor el que marca el límite.
El Centro Palestino para los Derechos Humanos, que publicó la advertencia el lunes, vinculó la escasez a la destrucción de instalaciones sanitarias y al desgaste de los equipos, y afirmó que son las restricciones a la entrada de equipos y repuestos las que mantienen paradas las estaciones. Señaló que nuevas averías interrumpirían servicios médicos esenciales y reducirían la capacidad de los hospitales para operar a los pacientes.
El estado de los edificios enmarca esas cifras. Los recuentos de la Organización Mundial de la Salud citados junto a ellas sitúan 34 de los 36 hospitales de Gaza, el 94 por ciento, como dañados, y 18 de ellos, la mitad del total, como parcialmente operativos.
El centro pidió a Israel que retire los obstáculos que enfrenta el sistema de salud y que permita la entrada de oxígeno medicinal, estaciones generadoras y repuestos, y solicitó a otros Estados que presionen para que se cumplan las medidas provisionales ordenadas por la Corte Internacional de Justicia.
El ministerio de Salud lanzó su propia advertencia el fin de semana: las estaciones que quedan en pie no tienen capacidad de sobra que ofrecer. Lo que este relato añade es el recuento, que convierte una advertencia sobre la sobrecarga en un número de máquinas que pueden repararse o reemplazarse.