Los enfermos de Gaza entran en el cuarto mes de protesta por el bloqueo de los traslados médicos
Algunos de los participantes tienen derivaciones médicas aprobadas y los trámites de viaje completados, y aseguran que los pasos fronterizos siguen impidiéndoles salir.
Decenas de enfermos y heridos palestinos se concentraron en el interior del Complejo Médico Nasser, en Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, para exigir la apertura de los pasos fronterizos a quienes necesitan una atención médica que el territorio ya no puede ofrecer.
Los manifestantes señalaron que el número de personas autorizadas a salir para recibir tratamiento ha disminuido, mientras que el de quienes necesitan atención especializada y rehabilitación no deja de crecer. Entre los participantes en la sentada había personas con discapacidad, amputados y pacientes con lesiones complejas que ningún centro dentro de Gaza está en condiciones de tratar.
Mukhtar Abu al-Abed Abu al-Aneen, que se sumó a la protesta, dijo que esta se prolonga ya durante cuatro meses y que reúne a adultos heridos, niños que han perdido extremidades y personas con enfermedades graves. Añadió que varios participantes ya habían recibido permisos para tratarse en el extranjero y habían completado los trámites necesarios para viajar, y aun así se les impedía salir en los pasos fronterizos.
Mahmoud Abdel Nabi, herido y presente en la protesta desde el principio, afirmó que los pacientes llevan casi cuatro meses pidiendo acceso a la atención médica sin obtener respuesta, y que habían decidido dejar de explicar su situación con palabras para que hablaran sus heridas. «No podemos caminar, movernos ni ocuparnos de nada», declaró al periódico Felesteen.
Acudió envuelto en un sudario, una forma, según explicó, de mostrar que los derechos de los heridos han sido enterrados, y acusó tanto a las autoridades israelíes como a la Organización Mundial de la Salud de dejar sus demandas sin respuesta. Los manifestantes han llegado, dijo, a un punto en el que «o existimos o no existimos».
Lo que piden los manifestantes es procedimental más que político: decisiones de derivación más rápidas y el paso efectivo por los cruces para quienes ya cuentan con autorización para viajar. Para un paciente con un cáncer avanzado o una herida quirúrgica infectada, la espera es en sí misma una lesión: cada mes dentro de un sistema sanitario que carece de los servicios especializados que necesita reduce lo que el tratamiento todavía puede lograr.