Líbano: sube el balance y surge un vídeo de abusos militares
El ministerio de Salud actualiza las cifras de víctimas, mientras una organización de derechos humanos difunde imágenes de un palestino detenido arrojado desde un vehículo militar.
El ministerio libanés de Salud informó de que los ataques israelíes han matado al menos a cuatro mil trescientas cincuenta y ocho personas desde que comenzó la invasión el dos de marzo. La violencia en curso también ha dejado heridas a otras doce mil trescientas cincuenta y nueve personas en las regiones del sur del país durante ese mismo periodo.
Las autoridades señalaron que el balance total de muertos desde el ocho de octubre de dos mil veintitrés asciende ya a ocho mil novecientas veinticinco personas. Además, la cifra acumulada de heridos en todo el país ha subido a treinta mil quinientas noventa y cinco desde que el conflicto se intensificó el año pasado.
El sábado, las autoridades elevaron el recuento de víctimas tras los bombardeos nocturnos en el sur y en el este. Cuatro personas murieron, entre ellas una joven de dieciocho años, y otras treinta y dos resultaron heridas. Varias mujeres y niños figuraban entre los heridos, sobre todo en la región de Nabatieh, durante las operaciones del viernes.
En un incidente aparte en Cisjordania, las fuerzas israelíes detuvieron y golpearon a un palestino cerca de la aldea de Al-Mughayyir. La organización israelí de derechos humanos Looking the Occupation in the Eye documentó los hechos y afirmó que los soldados interrogaron al hombre antes de arrojarlo desde su vehículo.
Las imágenes difundidas por la organización muestran al hombre tendido en el suelo, cubriéndose la cara. Se ve a los soldados cerrando la puerta trasera del vehículo militar antes de alejarse del lugar. El grupo criticó la conducta moral de los militares implicados en este duro procedimiento de detención.
Estos hechos ponen de relieve la persistencia de las tensiones regionales y de las preocupaciones por los derechos humanos. Los datos del ministerio de Salud reflejan el grave impacto de las recientes campañas militares sobre la población civil en el Líbano. Por su parte, los abusos documentados en Cisjordania dirigen la atención hacia el trato que las fuerzas de ocupación dan a los detenidos en la zona.