Netanyahu a Kushner: los asesinatos selectivos en Gaza seguirán
El enviado que vende la hoja de ruta y el primer ministro al que se la vende se habrían separado sin acuerdo sobre la única práctica que sigue elevando el balance de víctimas durante la tregua.

El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo al enviado estadounidense Jared Kushner que el ejército seguirá llevando a cabo asesinatos selectivos en la Franja de Gaza, y Kushner se opuso a que continúen, según las informaciones.
Una fuente citada en las informaciones resumió el resultado sin rodeos: «No hubo acuerdo entre Netanyahu y Kushner sobre la continuación de las operaciones de asesinato». La misma fuente afirmó que el primer ministro fue explícito en que las ejecuciones continuarán y que el enviado dijo estar en contra.
El intercambio se habría producido en la reunión del lunes en Israel, a la que también asistió Nickolay Mladenov, alto representante del Board of Peace para Gaza. Kushner había llegado el domingo por la noche desde Egipto, donde se reunió con el presidente Abdel Fattah al-Sisi y con una delegación de Hamás encabezada por Khalil al-Hayya. Ni la oficina de Kushner ni la de Netanyahu han comentado la información.
Si el relato se sostiene, sitúa la disputa en un terreno más incómodo que el de las cláusulas de desarme que han estancado en público la hoja de ruta. Esas cláusulas son una cuestión de secuencia: el texto del Board of Peace difundido el 31 de julio pide a Hamás que entregue las armas de forma gradual mientras las fuerzas israelíes se retiran en paralelo, Netanyahu quiere que el desarme se complete primero, y Hamás solo entregará las armas junto a una retirada por fases. Los asesinatos durante un alto el fuego no son en absoluto una cuestión de secuencia.
Son además el mecanismo que hay detrás de las cifras que los mediadores se lanzan entre sí. El Ministerio de Salud de Gaza contabiliza 1.262 muertos y 4.168 heridos en violaciones del alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre de 2025, un balance acumulado en los meses en que los disparos debían haber cesado.
Esa es la brecha que un enviado intenta cerrar. Kushner pide a Hamás pasos que puedan verificarse mientras el Gobierno en el que le pide confiar le dice, esa misma semana, que las operaciones no van a detenerse.