Grave abandono de presos palestinos en cárcel del Néguev
Un nuevo informe detalla las duras condiciones, la negación de atención médica y la falta de alimentos que sufren miles de detenidos recluidos sin cargos ni juicio en cárceles israelíes.

La Comisión Palestina de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos informó el martes de que los presos recluidos en la cárcel israelí del desierto del Néguev sufren un grave abandono. Los detenidos padecen una aguda escasez de alimentos, desatención médica y un deterioro de sus condiciones de vida. Algunos han perdido mucho peso a causa de estas condiciones, cada vez peores, impuestas desde finales de 2023.
La comisión describió la situación como una forma de muerte lenta. Los presos enfermos y heridos carecen de lo básico para mantener su salud. El informe subraya que las autoridades les niegan comida suficiente, atención médica y productos de higiene. Esa privación sistemática deja a los detenidos más vulnerables en grave riesgo de un colapso de su salud e incluso de muerte.
Murad Bani Odeh, de 48 años y originario de Tammun, ejemplifica esta crisis. Cumple su séptimo periodo de detención tras ser arrestado de nuevo en junio de 2025. Arrastra heridas de bala en ambas piernas que obligaron a implantarle placas metálicas. La debilidad muscular le impide permanecer de pie más de treinta minutos seguidos.
Hace alrededor de un mes las autoridades penitenciarias le confiscaron las muletas. También dejaron de suministrarle sus medicamentos esenciales y los analgésicos. Como consecuencia, ha perdido unos 40 kilos por la escasa calidad y cantidad de la comida. Uno de sus siete hijos también está preso en la cárcel israelí de Megiddo, lo que agrava la angustia de la familia en este periodo difícil.
Thaer Bakirat, de 23 años y natural de Jerusalén, sufre una desatención médica similar. Detenido desde el 9 de abril de 2025, tiene una bala alojada en el pecho. La lesión le provoca dolores persistentes y dificultad para respirar, pero no recibe tratamiento adecuado. Las autoridades solo le facilitan analgésicos de forma ocasional, pese a que necesita seguimiento y revisiones médicas periódicas.
El hacinamiento y la sarna se extienden con rapidez entre los presos, junto a una grave falta de productos de higiene. La comisión señaló que unos 9.400 palestinos permanecen actualmente en cárceles israelíes. Más de 3.000 siguen en detención administrativa, sin cargos. El organismo pidió supervisión internacional para garantizar el tratamiento médico necesario y los derechos humanos básicos de todos los detenidos.