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Estrecho de Ormuz: un buque alcanzado en la sala de máquinas

Nadie ha reivindicado el ataque, ocurrido un día después de que expirara el memorando entre Estados Unidos e Irán que debía reabrir la vía navegable.

Estrecho de Ormuz: un buque alcanzado en la sala de máquinas

La agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) informó de que un buque que atravesaba el estrecho de Ormuz fue alcanzado en las primeras horas del martes por lo que describió como un proyectil no identificado, que dañó la sala de máquinas y dejó una víctima entre la tripulación.

El relato llegó a la agencia a través del oficial de seguridad de la propia compañía del buque, que indicó que la guardia costera de Omán había acudido a auxiliar al resto de la tripulación. UKMTO no identificó el buque ni facilitó su bandera ni la posición del ataque.

Hasta ahora no se han registrado daños medioambientales, señaló la agencia, y ninguna parte ha reivindicado el ataque. Las autoridades siguen tratando de determinar qué impactó contra el buque y quién lo lanzó.

UKMTO pidió a los demás buques que cruzan el estrecho que extremen la precaución y comuniquen cualquier cosa que les resulte sospechosa.

El tráfico por esta vía navegable se ha desplomado desde que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán el 28 de febrero. Los cruces, que llegaron a superar los 130 diarios, se cuentan ahora por debajo de la decena.

Irán cerró de hecho el estrecho en cuanto comenzó la guerra, ha atacado repetidamente buques comerciales desde entonces y afirma que quiere que las embarcaciones paguen por el paso. Un memorando de entendimiento con Washington, redactado para rebajar las hostilidades y reabrir la ruta, expiró el lunes, mientras Teherán y Mascate mantienen una negociación aparte sobre cómo debe organizarse la navegación en el futuro.

Con menos de diez cruces al día, un tránsito ya no significa lo mismo para las tripulaciones que todavía lo hacen. Con tan pocos buques en movimiento, una embarcación en el estrecho ya no es una entre decenas, y perder la sala de máquinas en esas aguas la deja a merced de la guardia costera que tenga más cerca.