Gaza Gazette
Salud

Las muertes por ébola en la RD del Congo llegan a 2.325 y la letalidad sube al 46 por ciento

La cepa que impulsa este brote no tiene vacuna ni tratamiento autorizados, y los pacientes siguen llegando demasiado tarde a la atención médica.

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El Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo informó el domingo de que 2.325 personas han muerto en el actual brote de ébola en el país y de que los contagios confirmados alcanzan los 4.945, con 101 de esos casos detectados en un solo día.

Esa cifra supera las 2.299 muertes registradas en el brote de 2018 a 2020 y convierte a este en el peor que ha conocido el país. A finales de julio ya se había convertido en el mayor por número de casos. Es el decimoséptimo brote al que se enfrenta la RDC.

La proporción de pacientes confirmados que mueren ha pasado de alrededor del 20 por ciento a principios de junio al 46 por ciento, lo que significa que casi una de cada dos personas con una infección confirmada no sobrevive.

Lo alarmante es esa dirección, porque debería ser la contraria. Thomas Parisch, especialista en salud pública que trabaja en el país con Médicos Sin Fronteras, señaló que la tasa de letalidad normalmente baja a medida que avanza un brote y mejora el rastreo de contactos, porque entonces los pacientes se detectan y se tratan antes. Lo que ocurre en cambio, dijo, es que las infecciones se detectan demasiado tarde para que el tratamiento sirva de mucho, y varias de ellas solo quedan registradas cuando la persona ya ha muerto en su casa.

Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, dijo el viernes que ningún brote anterior había crecido tan rápido y reclamó una respuesta con rapidez y escala antes de que el virus quede aún más fuera de alcance. El jefe de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó el miércoles que, al ritmo actual, va camino de superar el brote de África Occidental de 2014 a 2016, que mató a más de 11.000 personas e impulsó el desarrollo de una vacuna.

Las herramientas que salieron de aquella epidemia no sirven aquí. Este brote está causado por la especie Bundibugyo del virus, para la que no se ha aprobado ninguna vacuna ni tratamiento; unos pocos experimentales están en evaluación, con pruebas limitadas hasta ahora a estudios en animales. Desde que se declaró el brote el 15 de mayo, la respuesta se ha visto frenada por la escasa infraestructura sanitaria, la lejanía de las zonas afectadas y el conflicto cerca de las fronteras con Sudán del Sur, Uganda y Ruanda.