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Salud

Ébola en RD Congo: 2,325 muertos y letalidad en aumento

La cepa que causa este brote no tiene vacuna ni tratamiento autorizados, y los pacientes siguen llegando demasiado tarde a la atención médica.

Ébola en RD Congo: 2,325 muertos y letalidad en aumento

El Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo informó el domingo de que 2,325 personas han muerto en el actual brote de ébola en el país y de que las infecciones confirmadas ascienden a 4,945, con 101 de esos casos detectados en un solo día.

Esa cifra supera los 2,299 decesos registrados en el brote de 2018 a 2020 y convierte a este en el más grave que ha conocido el país. A finales de julio ya se había convertido en el mayor por número de casos. Es el decimoséptimo brote al que se enfrenta la RD Congo.

La proporción de pacientes confirmados que fallecen ha pasado de cerca del 20 por ciento a principios de junio al 46 por ciento, lo que significa que casi una de cada dos personas con infección confirmada no sobrevive.

Lo alarmante es la dirección de esa tendencia, porque debería ser la contraria. Thomas Parisch, especialista en salud pública que trabaja en el país con Médicos Sin Fronteras, señaló que la letalidad suele bajar a medida que avanza un brote y mejora el rastreo de contactos, ya que los pacientes se localizan y se tratan antes. Lo que ocurre en cambio, dijo, es que las infecciones se detectan demasiado tarde para que el tratamiento sirva de mucho, y varias de ellas solo se registran cuando la persona ya ha muerto en su casa.

Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, dijo el viernes que ningún brote anterior había crecido tan rápido y reclamó una respuesta con rapidez y escala antes de que el virus quede aún más fuera de alcance. El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó el miércoles que, al ritmo actual, va camino de superar el brote de África Occidental de 2014 a 2016, que mató a más de 11,000 personas e impulsó el desarrollo de una vacuna.

Las herramientas surgidas de aquella epidemia no sirven en este caso. Este brote está causado por la especie Bundibugyo del virus, para la que no se ha aprobado ninguna vacuna ni tratamiento; hay un puñado de candidatos experimentales en evaluación, con evidencia limitada hasta ahora a estudios en animales. Desde que se declaró el brote el 15 de mayo, la respuesta se ha visto frenada por la debilidad de la infraestructura sanitaria, la lejanía de las zonas afectadas y el conflicto cerca de las fronteras con Sudán del Sur, Uganda y Ruanda.