Fuerzas israelíes entran en un hospital de rehabilitación de Belén
El Ministerio de Salud palestino pidió a la Organización Mundial de la Salud y a la Cruz Roja que intervengan, al señalar que las entradas en instalaciones médicas se han convertido en un patrón y no en una excepción.

En Belén, en la Cisjordania ocupada, fuerzas israelíes entraron el lunes por la noche en el recinto del hospital de la Bethlehem Arab Society for Rehabilitation, atemorizaron a pacientes y visitantes y golpearon a personas en el patio del centro, según informaciones.
El Ministerio de Salud palestino condenó la entrada en un comunicado difundido ese mismo día y la presentó como un caso más de lo que llamó violaciones continuas contra la santidad de los hospitales y los centros médicos.
Señaló que las instalaciones sanitarias cuentan con protección explícita en el derecho internacional y que entrar en una de ellas, agredir a quien se encuentre dentro o adoptar cualquier medida que ponga en riesgo a pacientes y personal médico constituye una grave violación de esa protección.
El ministerio añadió que conductas de este tipo afectan directamente a la prestación de la atención y arrebatan a los pacientes el derecho a ser tratados en un lugar seguro.
Renovó su llamamiento a que intervengan dos organismos a los que mencionó por su nombre, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Organización Mundial de la Salud, y pidió a cada uno que actúe conforme a su mandato y ponga fin a lo que el ministerio describió como incidentes recurrentes contra hospitales, instalaciones médicas y trabajadores de la salud.
Ni las informaciones ni el ministerio precisaron cuántas personas fueron agredidas ni si alguna necesitó atención médica después.
La rehabilitación se aplica en ciclos largos de visitas repetidas y no en ingresos únicos, de modo que el costo de un episodio así no se mide solo por las horas que duró. Llega al cálculo que hace cada paciente antes de la siguiente cita, en un servicio cuyos resultados dependen de que la gente regrese.