Trump ordena al Pentágono reducir los ejercicios con Corea del Sur
La orden llegó horas antes del inicio previsto de las maniobras, y el presidente la vinculó a una petición de conversaciones que, según afirma, Kim Jong Un respondió con calidez.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el domingo al Pentágono recortar drásticamente los ejercicios militares conjuntos que Estados Unidos realiza con Corea del Sur, horas antes de que debieran comenzar las maniobras de este año.
Justificó su decisión afirmando que los ejercicios transmiten a Corea del Norte un mensaje hostil que considera fuera de lugar, y aludió a lo que describe como su buena relación con el líder norcoreano, Kim Jong Un.
Al día siguiente, Trump afirmó que había pedido conversaciones y que Kim había respondido de forma muy positiva, y sostuvo que mantener un canal abierto con Pyongyang deja a Corea del Sur más segura que los ejercicios. No se ha fijado fecha, lugar ni agenda para ningún encuentro, y no ha habido nada de la parte norcoreana que confirme su versión.
Los ejercicios son una cita anual y se celebran desde hace décadas. Lo que no se ha precisado es el alcance del recorte: ni la Casa Blanca ni el Pentágono han dicho qué partes del programa se suprimen, se acortan o se trasladan.
Ese vacío es lo que pesa en la península. Los ejercicios son el mecanismo mediante el cual dos ejércitos practican actuar como uno solo, y un recorte decidido con poca antelación alcanza a unidades ya concentradas para ello. Seúl conoce la forma de su propio dispositivo de defensa por el mismo anuncio que lee todo el mundo.
La pregunta de fondo que plantea la decisión es si el presidente está abriendo una vía hacia conversaciones con Kim tras años sin ellas, y si una concesión ofrecida antes de que empiece cualquier negociación consigue algo a cambio.